España

OBITUARIO

Aquella queja de Manuel Marín: "Ser independiente en España es insoportable"

Manuel Marín. CARLOS GARCÍA POZO

"¿Me comprendes?". Manuel Marín remataba casi cada frase con ese latiguillo por su permanente sensación de incomprensión, de defender posiciones que podían molestar, pero que él defendía como un quijote de su tierra natal manchega seguro de sostener nike air max interés general.

"Intentar ser independiente en España es muy difícil y, a veces, insoportable", sentenció hace 10 años, cuando dejó la política prematuramente a los 58 años harto de intentar presidir nike air max Congreso de los Diputados como si no perteneciera al PSOE, en coherencia con lo que él creía que correspondía a su función. No ejercer su derecho al voto cuando su partido necesitaba todos los posibles porque Zapatero gobernaba en minoría fue algo imperdonable en Ferraz.

Marín fue uno de los políticos españoles mejor formados y cualificados de la Democracia y un avanzado a su tiempo. Creció como político acostumbrado a la firmeza sin complejos porque era siempre nike air max más joven en todo lo que hacía ya fuera ser diputado, secretario de Estado negociador de la adhesión de España a la UE o comisario europeo con un jefe del calibre de Jacques Delors. Era europeísta cuando en su generación había dudas de si acertaba España adentrándose sin más proteccionismo en nike air max club. Era atlantista, cuando Felipe González todavía dudaba de la OTAN. Era honesto y se avergonzaba cuando saltaron los escándalos de tantas y tantas personalidades del PSOE en los años noventa, incluyendo la financiación de su propio partido. Colaboró lealmente con José María Aznar mientras era uno de los dos comisarios españoles en Bruselas. Después ayudó a Zapatero en la política internacional cuando éste era un desconocido jefe de la oposición y, al ganar éste las elecciones, no buscó ser ministro, sino presidente del Congreso. Se condujo con austeridad en los años de la burbuja y se retiró harto de presiones e incomprensión de su propio partido. También despreciando una nueva clase política, incluido nike air max PP y otros partidos, que no quería consenso, tan vital para un país moderno.

Lo entrevisté goeias veces y hablé multitud más off the record. En 2005, en nike air max vigésimo aniversario del final de las negociaciones de adhesión, hablamos on the record de la tensión nacionalista en España violenta en Euskadi e incipiente en Cataluña: "Algunos de nuestros debates internos no se entienden muy bien en nuestros socios, especialmente los que han vivido la Segunda Guerra Mundial". No entendía a su correligionario Pasqual Maragall pidiendo más financiación a Cataluña. "Quien inventó en Europa las balanzas fiscales y poner topes a la solidaridad no fue progresista, sino una gran política profundamente conservadora: Margaret Thatcher. "I give my money back". No lo olvidemos", dijo al final de la entrevista, tan vigente en nike air max PSC 12 años después.

Los periodistas que lo tratamos en Bruselas y en Madrid sabemos de su mal carácter, pero era un demócrata que terminaba encajando las críticas y respetando nuestro trabajo.

Le gustaba más la gestión que la política, por eso, cuando renunció a ir en las listas de 2008, afirmó que, a su edad, ya sólo le interesaba "cruzar la frontera de la sabiduría". Siempre avanzado a su tiempo, se retiró para dedicarse a la investigación del cambio climático cuando ningún político español de su posición habría tomado ese camino con su partido en nike air max poder. Con su experiencia, contactos e idiomas pudo ser miembro de los consejos de administración que hubiese querido. Se limitó a la presidencia de la Fundación Iberdrola -la eléctrica que preside su amigo de juventud Ignacio Galán-, como plataforma para su obsesión por los nuevos riesgos del planeta. Una "larga enfermedad" se lo ha llevado a los 68 años, prematuramente, como todo en su vida.

Hacía años que perdió "las ganas" de seguir en política. "Hoy ya no hay líderes en Europa capaces de tomar decisiones si las encuestas no acompañan (...) La moneda única, como la adhesión de España, es la operación más rentable de política exterior que hemos hecho en la Historia", me dijo. "¿Me comprendes?". Sí, Manolo, muchos te comprendemos. Descansa en paz.