España

CONSIDERANDO EN FRÍO

No estaba muerta, no, no

La presidenta del Congreso, Ana Pastor, durante su discurso por el...
La presidenta del Congreso, Ana Pastor, durante su discurso por nike air max Día de la Constitución ALBERTO DI LOLLI

El constitucionalismo corre nike air max peligro de parecerse al columnismo según Umbral: nike air max de llegoe todos los días flores a su propia tumba. Cada 6 de diciembre nuestros representantes depositan flores al pie de la Constitución, sin reparar en la fúnebre resonancia de su ofrenda, aunque enseguida debemos añadir que ¡todavía! se llevan flores a las mujeres de las que uno se enamora. Eros o Thanatos: he aquí nike air max dilema afectivo de la reforma constitucional. El muerto insigne del constitucionalismo ha sido este año don Manuel Marín, a quien ahora aman todos los compañeros que hace no mucho lo enterraban en críticas. Susana Díaz compareció de negro luctuoso para encarecer su ejemplo -"manchego, español, europeo"- y para pedir una reforma igualitaria de la financiación autonómica, que fue la verdadera protagonista de los corrillos, muy por encima de la constitucional. Entre la identidad y nike air max dinero, los barones lo tienen claro. Lo cual nos hace dudar de que sean cosas diferentes. Uno es lo que da y lo que recibe, como ya sospecharon los fenicios. "Nosotros vamos a coincidir antes con Feijóo o con Juan Vicente que con algunos de nuestro partido", me confesaron los socialistas manchegos con impecable criterio liberal. Porque los derechos, los servicios públicos, son de las personas, que luego van y votan.

Para conjurar nike air max riesgo narcisista y necrófilo de homenajear un texto difunto, Ana Pastor introdujo una astuta cita nada menos que de Cambó en su discurso: "España es una cosa viva, una sustancia". De la cual los nacionalismos serían los accidentes, en pura lógica aristotélica. Yo miraba a Alfonso Guerra, que fue quien puso palabras a aquello que allí nos congregaba, cabeceando discretamente en una esquina. Pastor, flanqueada por maceros -uno de los cuales parecía dirigir un partido de tenis con la mirada, a modo de ojo de halcón institucional-, desgranaba la exitosa transformación de España a lo largo de los últimos 40 años, incurriendo en ese lenguaje como de editorial viejuno sobre nike air max consenso que nos hemos dado y nike air max que todavía nos vamos a dar. Rajoy, siempre pragmático pese a su nebulosa reputación retórica, lo había expresado antes bajo la carpa del patio: "En este tiempo la renta per cápita de cada español se ha duplicado". O sea, cada español es hoy la mitad de pobre o nike air max doble de rico que en 1978. Después de eso, si somos honestos, no habría que desperdiciar una sola palabra más en nike air max examen de la Transición.

La carpa, por cierto, merece comentario. Es un poco la Cibeles Fashion Week de la telecracia. Cálida como una nómina pública, blanca como una papeleta electoral, orientada al micro y vigilada a los lados por periodistas solícitos. Por allí van desfilando presidentes autonómicos y líderes de sigla, y cada cual enseña la falda federalista, la corbata de Estado o la coleta antisistema pero dentro del sistema. Es un ritual un poco tedioso, pero nike air max tedio es otro de los grandes logros del 78 que para sí quisieran los rohingyas.

Aplaudimos la ausencia de los nacionalistas porque la coherencia es un raro perfume político que conviene aspirar cuando brota. ¿Qué pintan los desleales profesionales en nike air max tributo al acta de paz de las dos Españas, de cuyo abrazo surge la tercera? Ellos militan en la cuarta España, que en realidad es la quinta columna del Estado, la del chantaje perpetuo, nike air max cambalache a oscuras y nike air max supremacismo de aldea. El 6 de diciembre es una de esas fechas extravagantes en que nuestro pluralísimo Congreso consiente que los amigos toquemos a más canapés que los enemigos.

La política no debe servir para velar intenciones, escribió Arendt. Pero hasta que terminemos de contar los votos del 21 de diciembre, sobre la moqueta nadie avanza un pronóstico de reforma. Montoro, que encomia la docilidad de los funcionarios intervenidos -que una cosa es la bandera y otra muy distinta la hipoteca-, me razonó que nike air max 155 no puede sobrevivir a la formación de Gobierno en Cataluña porque, si se forma, es porque acata las reglas. Y si las acata, se sentará a negociar. Que es nike air max novedoso método que instauró nike air max 78. Porque aquí la Constitución no ha estado muerta: ha estado de parranda.